Estamos tan sumergidos ante la
inmediatez, sedentarismo y simpleza que la tecnología viene ofreciendo en estas últimas décadas que
terminó afectando hasta en la forma de
jugar. Vemos pequeños que, desde temprana edad, prefieren estar prendidos
frente a una pantalla, hipnotizados, sin movilizarse, aislándose, dejando de
lado a los juguetes, donde la creatividad era desbordante puesto que se
“despertaba” más la imaginación para pintar, por ejemplo, un Pepe Grillo,
peinar una Chichobelo, comprarle ropas a las Alicias, inventar diálogos a un
Topo Gigio, conversar con una Mafalda, etc. Sin embargo, esos momentos que
algunos pudieron disfrutar, aún se pueden preservar y mantenerlos como un
recuerdo de la infancia que vivimos.
En las vitrinas se encuentran algunos juguetes originales a precios módicos.
En la cuadra 3 del Jirón Callao,
en el Centro de Lima, se encuentra la “Clínica de Muñecas”, una de las más
antiguas de Lima. Creada por Rosa Rázuri de Sarmiento en 1956, esta “clínica”
empezó como una casa de modas y luego se convirtió en una casa de muñecas
porque las Alicias Americanas, que parecían maniquíes, las vestían como niñas,
peinaban y la gente pensaba que era una tienda donde se reparaba muñecas.
" A la camita". Frase típica de este gran personaje: Topo Gigio.
“A Rosa, se le prendió el foquito
y dijo que en vez de una tienda de modas para seres humanos, mejor decidió
dedicarse a las muñecas. Contrató un maestro que sabía restaurar imágenes y
muñecas de losa; de ahí en adelante, puso una tienda y trastienda, donde
actualmente es el taller”, expresó, en una entrevista, Rossana Malla, pareja de Manuel Sarmiento (hijo de Rosa
Rázuri) quien nos recibió en su taller y nos hizo conocer el mundo de la
“Clínica de Muñecas”.
En las manos de Rossana está la "magía" por revivir nuestros juguetes.
Rossana, lleva 15 años trabajando
en la Clínica. En todo ese tiempo tuvo experiencias que, derrepente, nosotros
solíamos hacer con nuestros juguetes cuando queríamos ocultar determinadas
cosas cuando éramos niños. “Una vez
llegué a encontrar, dentro de una muñeca, exámenes, notas de colegios. Los
jalados eran los que más aparecían en los brazos o las piernas; como tienen
orificios regulares, ahí estaban los exámenes arrugados. También he encontrado
cartas, fotografías, cadenitas”, nos contó entre sonrisas.
Poco a poco, va recuperando la forma que fue creado en la fábrica de las "fantasías".
La diferencia que cobran por
reparación no es por los años, sino por los materiales, compostura, cuánto
tiempo demora repararlo, mano de obra, etc. En el taller, reparan desde muñecas
de Biscuit, que son las más antigua, hechas de losa con cuerpo de madera o cuerpo
de cartón prensado. Tienen entre 100 o 150 años de antiguedad. En caso de los Chichobelos, son hechos de
jebe la cabeza, los brazos y las piernas, tienen unas cuerdas que se jalan en
las extremidades y así está armado. Estas muñecas tienen cerca de 40 años y
Rossana puede repararlos.
El payasito "Tilín"; juguete que era muy querido en los 80, siendo analizado.
“El Chichobelo no es el
original del Perú. Se pide un permiso
para la patente y las matrices, que son moldes de un Chichobelo que nació en
Italia. El nombre original era Angelino. Estos Angelinos pueden costar cerca de
200 soles”, Agregó Rossana, dando a entender el gran conocimiento que maneja
sobre las muñecas.
El olvido por no venir a reparar juguetes podría desaparecer esta Clinica de Muñecas.
Finalmente, al preguntársele
sobre el futuro de la “Clínica de Muñecas”,
Rossana manifestó: “estoy viendo que hemos entrado a una era bien complicada
porque puede haber un avance tecnológico pero la juventud y los niños de ahora
se rebelan contra los papás por tener un aparato, y cuando lo tienen se ponen
más agresivo. Ya no compran mucho los juguetes. El desarrollo de un niño estaba
en ser creativo, no en que te pongan las cosas ya hechas. A mí me parece, hoy
en día, que estos aparatos no trabajan el cerebro. Tú le hablas al niño y ya no
te contesta, para prendido solo de la pantalla. Es difícil seguir con esta empresa, pero es algo que me gusta, por ello continuamos a pesar de todo”.
Juguetes de antaño y actuales. Todos pueden ser revividos en esta clínica.
Un reportaje realizado para la revista EN LÍNEA.







